 « Aun aquellos que no tienen una fe religiosa, creen en algo.
Todos creemos en algo y los que no creen, también en muchas cosas, como decía el filósofo Max Scheler. Pienso que creen en su propia incredulidad, pues es la suya una creencia en la anticreencia. Creen en muchos ídolos de la modernidad. Suelen creer en una razón desbocada sin equilibrio. Creen en una concepción de la religión que no se amolda a la verdadera religión de los mayores religiosos, que fueron los grandes místicos como San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús. Creen frecuentemente ser poseedores de la verdad cuando sólo somos buscadores de la verdad y nadie la opseemos plenamente. »
Enrique Miret Magdalena. (Tiempo, núm 809, noviembre de 1997)
¿Y qué será lo que nos impulsa a emprender una acción tan disparatada? ¿Por qué nos empeñamos en saberlo todo intendando hallar 'una ecuación' que sea absoluta: Universal? ¿A caso no nos conformamos con asignar interpretaciones más o menos ciertas de lo que andamos buscando?
El texto anterior con que inicia este post me impulsa a hacerme esta clase de preguntas... Preguntas que, por supuesto, no están dirigidas a ser cubiertas por La Verdad , porque a mi juicio La Verdad (con significado de verdad absoluta) no existe!, es decir, no la hay.
Es increíble como los seres humanos intentamos encuadrar toda la existencia en dos dimensiones: en un 'blanco' y un 'negro', en un 'si' o un 'no', en 'arriba' o 'abajo', ... Joder! ¿A caso no existe el gris, o el 'tal vez', o el medio de las cosas?
Con lo de 'interpretaciones' me estaba intentando referir a esto precisamente: a que siempre hay más de una única 'ecuación' para cualquier interrogante y/o adversidad que nos podamos plantear. Por ello es que quienes buscamos La Verdad (la raza humana. Aunque, tal vez, no seamos los únicos) "perdemos" el tiempo porque, repito: ni La Verdad esta ahí afuera, ni aquí dentro, ni en ningun lado! no existe.
Este texto de Enrique Miret Magdalena está más enfocado a la reflexión sobre la fe y la necesidad de creer, pero pienso que esta acción (la acción de creer) es otra "artimaña" de la mente humana para intentar llegar a una verdad absoluta del por qué de las cosas para que, de este modo, nos podamos sentir situados y sepamos por qué estamos donde estamos.
Está claro que todo ser humano, desde nuestro inicio como raza, ha tenido la necesidad de creer: de creer en lo mágico, en lo místico. De creer en lo que vemos, oímos o sentimos. Creer en lo que se puede demostrar científicamente o de cualquier otro método... Lo necesitamos para poder llegar, de una u otra forma, a la verdad absoluta y plena de las cosas. Y aquí está lo que nos mueve a hacer todo lo que hemos hecho y hacemos, lo que nos distingue de cualquier otra raza. Razonamos y por ello, nuestra capacidad de razonar, nos impulsa a buscar 'El Camino', a saberlo todo sobre cualquier cosa, a hacernos preguntas que creemos que tienen respuestas pero que, irónicamente, no la tienen! ¿Cual es La Verdad? ¿Por qué estamos aqúi? ¿Cómo empezó todo? ...
Aunque nos empeñemos en ser buscadores de la verdad, debemos tener presente el hecho de que dicha verdad no está escrita en ningún sitio, ni puede ser hallada más que en nuestras hipótesis, en nuestras interpretaciones o en nuestras ecuaciones más o menos correctas. Esta búsqueda nunca nos llevará a lo que realmente buscamos (la verdad absoluta) pero es nuestra única forma de progresar como especie y seguir evolucionando hacia El equilibrio;un equilibrio que, por cierto, es infinito. Y digo infinito porque la mente humana (mente autómata), tiene programada en su interior un bucle que se repite una y otra vez, que nos impulsa, e impulsará siempre, a buscar la verdad absoluta
-- " La verdad de todo, es que no hay verdad; sino mentiras, más o menos ciertas. "
Enviado por neuronal a las 18:36 | 0 Comentarios | Enlace
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