
Hoy me ha pasado algo que se sale de mi programada rutina diaria. Resulta que, debido a que soy un despistado, me he olvidado de llevar conmigo el Bonobús (tarjeta de cartón utilizada frecuentemente por personas, como yo, que no disponen de un medio de transporte propio o más cómodo.
El caso es que al salir del instituto estaba sin dinero y sin el bonobús, y mi hogar queda algo lejos de donde me encontraba (a unos 5/8 Km.) así que en vez de pedirle prestado a alguien 75 céntimos (lo que cuesta un viaje) mi novia, que llevaba un bonobús, me ha sugerido que una vez entrara ella en su autobús correspondiente me prestaría el bonobús para poder yo coger mi correspondiente autobús.
Dicho y hecho!, pero el conductor (un currante limitado a unas normas laborales) no le ha permitido a mi novia darme el bonobús (la razón era esa: "
son las normas"), ya que
"ningún pasajero puede permanecer en el autobús sin el ticket o sin la tarjeta previamente tickada" ... Después de 5 inútiles minutos discutiendo con el conductor mi novia le ha mandado a la mierda y se ha bajado del autobús! (Ole sus ovarios jajaja). Y aquí es donde entra en juego el título de este comentario... Mi niña (que es lo mejor que he tenido y tengo! :) ha preferido prestarme el bonobús para que YO me fuera a mi casa cómodamente sin pegarme la caminata y ELLA irse andando (su casa también queda a unos 5/8 Km. de donde estábamos)
Yo lo tenía claro: no iba a permitir que me diera el dichoso bonobús para ir yo como un señor mientras la persona a la que más quiero se fuera a su casa "apatrullando la ciudad" con una mochila de unos 5/8kilos sobre sus hombros, así que le he dado rápidamente la tarjeta y me he ido corriendo (antes de que ella me volviera a dar el bonobús, que es que es muy cabezota! :) de su lado para iniciar mi "recorrido turístico" (por llamarlo de algún modo jajaja) hasta mi humilde morada.
Y esa es la historia... finalmente comencé a andar a las 14:47 horas y hacia las 15:33 estaba abriendo la puerta de mi casa :)
De esta experiencia he sacado muchos aspectos positivos: Para empezar me ha servido de antiestresante, ya que prácticamente no me he cansado nada y mis piernas y hombros (que también llevaba una mochilita cargada de libros) han aguantado la duración/intensidad del trayecto bajo el sol que hacía (un día espléndido y caluroso, como a mí me gustan :) Realmente el andar me ha despejado la mente.
También me ha ayudado a pensar en muchas cosas... entre otras, en esta que dice el mismo título: "Creo tener suerte". Suerte de haber conocido a alguien como
Ella, que me quiere tanto como para (pienso yo) hacer cualquier cosa/sacrificio por mí. Hoy me lo ha demostrado (igual que otras muchas veces, sin duda es un sol de tía) y, aunque me haya pegado una buena caminata (no la más intensa de mi vida, porque... la verdad que caminatas me he pegado muchas y más largas. Me gusta caminar :) con una mochila pesada a los hombros, vestido con unos pantalones vaqueros que se me pegaban a mis sudorosas piernas, y con un hambre de no haber comido desde ayer a las 22:00 (hora de cenar), a pesar de ello, me siento muy afortunado de tener a mi lado a Ella.
Así que nada... después de este día, me apeteció escribir y publicar esta vivencia de la cual he podido reflexionar y sacar cosas muy buenas.
... Y solo espero que no sea yo el único (seguro que no lo soy :) que se sienta el más dichoso y afortunado del planeta.
P.D.: Finalmente, como mi novia es una cabezota, ella también se fue andando a casa! La verdad que la chica tiene mucha moral porque la distancia bastante grande. Menos mal que su cuerpazo le permite hacer esto y mucho más! ^_^