
Todavía me duele gran parte de mi cuerpo. ¡Uff! que dolor, que mal lo pasé ayer. No creo repetir la experiencia. Lección aprendida -¡Y tan aprendida!-
Hace un tiempo comentaba las intenciones que tenía por depilarme. Y bien, ayer lo hice. En realidad me depiló mi novia -¿A qué disfrutaste viendo como me retorcía de dolor eh? Jaja ¡Qué mala! :)- en casa de mi padre. Y, como muy bien detalla el título, ¡fue un auténtico suplicio! Un castigo. ¡Qúe digo un castigo! ¡Una tortura! Pensaréis que exagero pero... tuvisteis que haber estado presentes mientras mi niña me arrancaba esas tiras de cera
de cuajo mientras yo
gritaba de dolor -como de una matanza de cerdos se tratara jajaja-
Y qué queréis que os diga... al final sólo me depilé el pecho, el vientre, "la chepa" -¡No tengo joroba eh! Me refiero a la parte superior de la espalda que conecta con el cuello jeje-, y las axilas. En verdad las axilas ayer no llegué a depilarmelas. Se nos agotó las tiras esas de cera y no pude depilarme más. Hoy he comprado más tiras -cuatro cajas con diez tiras en cada- Me he intentado depilar yo mismo las axilas pero no lo he conseguido del todo; las tengo a medio depilar jajaja. Es que eso si que era ya doloroso. Las tiras se quedaban atrancadas en mis axilas y arrancarlas costaba trabajo -¡Y sudor, mucho sudor! ¡Por Dios que sufrimiento! Jajaja- Las axilas ya no me las voy a tocar más, me las dejo ya como están jaja. Mañana, si puedo, me depilaré las zonas que me faltan y que deseo estén sin pelo; hablo de mis piernas y brazos. Con respecto a las zonas pélvica y genital, he dejado la idea de depilármelas -¡Ni loco vamos! Jajaja-
¡Ah, por cierto! A pesar del dolor y sufrimiento, no me porté mal del todo. Me quejé mucho pero, ¿sabéis qué? No lloré :)